RECEPCIÓN DEL FRUTO
Cuando el fruto se ha recolectado, es conducido a la almazara, que está situada justo en el centro de la plantación. De esta forma conseguimos acortar al máximo, el tiempo entre cosecha y extracción de aceite. Primero se separan los restos de hojas y ramas por medio de una aventadora y una despalilladora, posteriormente se le da un ligero lavado con agua declorada, que se cambia regularmente, y que se reutiliza para el agua de riego.
MOLIENDA
Se empieza molturando el fruto, con diferentes granulometrías en función de la variedad con la que estemos trabajando.
BATIDO
El batido se realiza a bajas temperaturas (de 27ºC a 30ºC) y en un corto periodo de tiempo. Así se logra preservar el máximo número de aromas y componentes tan beneficiosos como los polifenoles. Sacrificamos rendimiento en pos de calidad.
CENTRIFUGADO HORIZONTAL
La pasta anteriormente obtenida se centrifuga. Por diferencia de masas se separa el sólido, -alperujo: pulpa, hueso y materia seca- del líquido -aceite y agua-. El alperujo se lo llevan las refinerías para obtetner por procedimientos químicos de refinado, el aceite de orujo.
CENTRIFUGADO VERTICAL
Estamos a punto de obtener el aceite virgen extra, la parte líquida se somete a un centrifugado vertical que consigue separar el agua del aceite.
DECANTACIÓN
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En Aceite Artajo no somos amigos de los grandes filtrados. Aunque eliminan defectos, también se llevan por delante muchas virtudes y suponen una oxigenación del aceite, que le afecta negativamente. |
Hemos obtado por un proceso de decantación por gravedad, antes de enviarlos a la bodega.